10.02.2009

Consecuencias del incendio en la Reserva Ecológica

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El 9 de enero pasado se desató un feroz incendio en la Reserva Ecológica, que afectó unas 64 hectáreas de pastizales.

Se distinguieron 4 focos e intervinieron 15 dotaciones de bomberos.

Según pudo averiguar NuevoMadero.com, “se presume que fue intencional, aunque el caso está siendo tratado en la Justicia”.

La vegetación herbácea y arbustiva fue la más perjudicada siendo, sin embargo, la que posee mayor potencial de recuperación a corto plazo. La vegetación arbórea fue afectada parcialmente, involucrando ejemplares aislados (que no se encontraban en una arboleda densa) y aquellos ubicados en los bordes de bosques.

Luego la reserva estuvo cerrada al público por 10 días, debido a que la guardia de cenizas se extendió más de lo habitual dadas las altas temperaturas, escasez de lluvias y fuertes vientos.

Además, los bomberos de la Policía Federal Argentina efectuaron los peritajes de rigor, que se demoraron debido a la extensa superficie afectada.

Después el personal de la Reserva realizó la reparación de algunas bocas que fueron dañadas durante el procedimiento de extinción y la puesta a punto del Sistema de Prevención de Incendios, que actualmente se encuentra operativo.

Cabe aclarar que dicho sistema funcionó correctamente pero debido a la magnitud del evento requirió el apoyo de unidades externas de provisión de agua.

Recordemos que el año pasado el Ministerio de Ambiente y Espacio Público instaló el primer Sistema de Prevención de Incendios que cuenta con una cañería de PVC hidráulico enterrada al borde de los caminos.

Ese sistema tiene salidas de acople rápido aproximadamente cada 54 metros para asegurar la rápida disponibilidad de agua en las cercanías del incendio.

La alimentación de agua a la cañería se realiza a través de dos bombas impulsoras que toman el agua de dos tanques de reserva con una capacidad proximada de 300 mil litros cada uno.