11.07.2006

El problema de las jaurías de perros

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Basta caminar unas cuadras por la zona de Puerto Madero y Costanera Sur para cruzarse con jaurías de perros deambulando sin rumbo fijo. Ya casi forman parte del paisaje. Si bien es cierto que muchos de ellos -tal vez la gran mayoría- son inofensivos, también es verdad que hay numerosos casos de personas que ya han sido atacadas por estos perros sin dueño.

Pablo, un ingeniero que reside en Terrazas del Dique, por ejemplo, fue atacado atrás del Hilton y decidió no comenzar el tratamiento antirrábico porque le resultaba un verdadero contratiempo; mientras que a Silvia, de Terrazas de Puerto Madero, la mordieron en el Parque Micaela Bastidas y cumplió el tratamiento a rajatabla, que por cierto le ocasionó una fuerte reacción alérgica.

En mi caso particular, fui atacada por cinco perros mientras corría por la Reserva Ecológica. Pero no fui la única: al menos otras dos personas fueron mordidas antes que yo ese mismo día y lugar, situación que volvió a repetirse un par de días después. En el ámbito de la Reserva Ecológica, el problema se agrava porque se trata de un ecosistema protegido y los cimarrones se están devorando a la fauna del lugar, que se ha visto diezmada en los últimos años.

Obviamente los vecinos de Puerto Madero no son los únicos damnificados, ya que ésta es una zona turística que recibe gran cantidad de personas, especialmente durante los fines de semana. El riesgo, por lo tanto, se multiplica.

El origen del problema reside seguramente en las personas desaprensivas que abandonan a sus mascotas en este lugar, aprovechando la gran cantidad de espacios verdes que posee. En la lucha por la supervivencia, los perros tienden a agruparse en jaurías y comienzan a volverse agresivos.

“Quienes abandonan a sus perros no son concientes del riesgo sanitario que provocan. También son responsables los restaurantes y las personas que alimentan a estos animales, a los cuales sin dudas hay que buscarles lugares específicos”, nos advierte en un mail Ana María, vecina de River View, que reconoce su temor a ser atacada por alguno de los tantos perros que merodean la zona.

Ninguno de los que denunciamos esta situación estamos pidiendo el sacrificio de estos animales, sino más bien reclamando que se implementen planes de vacunación y esterilización y se los traslade a lugares en donde se les brinden los cuidados y la protección que ellos también merecen.

Hace treinta años que no se registran casos de rabia en la ciudad de Buenos Aires -una enfermedad implacable y mortal- pero es de esperar que las autoridades no necesiten que alguien se muera de rabia en el siglo XXI para decidirse a tomar cartas en un asunto que definitivamente les compete.

Vanesa Leibas
Directora NuevoMadero.com


¿QUE HACER Y ADONDE RECURRIR EN CASO DE SER ATACADO?
En primer lugar, limpiarse rápidamente la herida con jabón neutro. Indefectiblemente, deberá aplicarse la vacuna antitetánica y tomar antibióticos para evitar posibles infecciones.

Si no se localiza al perro y se lo pone en observación, deberá comenzar el tratamiento antirrábico, que consiste en 9 vacunas, 7 de ellas consecutivas y las otras 2 con una semana de por medio. El único lugar en donde se la aplica es el Hospital Durand, ubicado en Parque Centenario.

Si fue atacado en la Reseva Ecológica o en Costanera Sur, deberá radicar la denuncia en la Comisaría N° 22. Si lo mordieron en Puerto Madero, en el Servicio de Seguridad dependiente de la Prefectura Naval Argentina. El Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, por su parte, registra específicamente las denuncias de personas mordidas por animales.

Comisaría N° 22

Av. Ing. Huergo 640
Tel. 4331-4444/1873 4342-3751

Prefectura Naval Argentina
Servicio de Seguridad Puerto Madero

Macacha Güemes y Juana M. Gorriti (junto al puente)
Tel. 4318-7572/7558