20.11.2016

IRSA reflota Solares de Santa María y a cambio financia urbanización del barrio “Rodrigo Bueno”

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¿Qué tienen en común la urbanización de un asentamiento y la construcción de un barrio de lujo? En este caso -aunque parezca inverosímil- son dos proyectos interdependientes, que difícilmente avanzarían por separado.

Hace ya unos cuantos meses, en parte presionado judicialmente, el Gobierno de la Ciudad mostró un súbito interés por el asentamiento Rodrigo Bueno, en la Costanera Sur, que durante años fue ignorado públicamente, sin brindársele ningún tipo de asistencia institucional.

Claramente, la iniciativa oficial de urbanizar el asentamiento estaba ligada a un relanzamiento del proyecto Solares de Santa María, perteneciente a la desarrolladora IRSA, en el predio contiguo de la ex Ciudad Deportiva de Boca Jrs. La confirmación no tardó en llegar, y ahora el emprendimiento inmobiliario vuelve a ser presentado en la Legislatura, para su aprobación.

Sin ingenuidad, entonces, hasta acá no hay grandes sorpresas. Nos informan sobre una villa urbanizada e integrada, con parques, rambla y hasta una feria gastronómica. Al mismo tiempo, también nos cuentan sobre un mega emprendimiento de lujo con torres de viviendas, oficinas, centro comercial, instituciones educativas y sanatorio.

La desarrolladora ya firmó un convenio con el Gobierno de la Ciudad para cederle el 40,75% del terreno, destinado a la creación de calles y avenidas, canales de agua para fines hidráulicos, recreativos y paisajísticos, espacios verdes, entre otros.

La inversión estimada es de U$S 2000 millones. Del total, U$S 50 millones serían destinados a la urbanización del asentamiento Rodrigo Bueno, lindero con el predio, y otros U$S 20 millones a obras viales, como la construcción de un nuevo puente sobre los diques o la ampliación de los existentes.

Si bien ya cuenta con permisos de construcción, sólo le autorizarían edificios de no más de 14 pisos. Necesita una reforma del Código de Planeamiento para levantar torres y financiar esta mega obra. El escenario de disputa de intereses se centra nuevamente en la Legislatura porteña.

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